El ojo humano no es un órgano aislado; embriológica y anatómicamente, es una extensión directa del cerebro. Por esta razón, muchas enfermedades neurológicas y genéticas que afectan el sistema nervioso central pueden tener manifestaciones o implicaciones directas en la salud visual. Un ejemplo reciente en la literatura médica es el reporte de una condición genética extremadamente rara conocida como encefalopatía NAXE, que nos recuerda la importancia de la evaluación multidisciplinaria en patologías complejas y el papel fundamental del oftalmólogo en el diagnóstico integral. En este artículo explicamos cómo la encefalopatía progresiva puede afectar la visión.

¿Qué investigó este reporte médico?

Un estudio publicado recientemente documenta el caso de tres hermanos pertenecientes a una familia consanguínea en Omán, quienes presentaron una condición conocida como encefalopatía progresiva de inicio temprano con edema cerebral y/o leucoencefalopatía tipo 1 (PEBEL-1, por sus siglas en inglés), también llamada encefalopatía NAXE.

Se trata de un trastorno mitocondrial autosómico recesivo. Las mitocondrias funcionan como las “fábricas de energía” de las células. Cuando estas estructuras fallan debido a una mutación genética, los órganos que demandan mayor cantidad de energía, como el cerebro y los ojos, suelen ser los más afectados. Los autores del reporte describen que la presentación típica de esta enfermedad incluye regresión psicomotora (pérdida de habilidades previamente adquiridas), dificultad para coordinar movimientos (ataxia), insuficiencia respiratoria y convulsiones, las cuales frecuentemente son desencadenadas por episodios de fiebre o infecciones leves.

El impacto de las mitocondrias en la salud visual

Para comprender por qué un oftalmólogo presta atención a los trastornos mitocondriales y neurológicos, es útil conocer la anatomía metabólica del ojo. La retina, y específicamente el área central conocida como mácula, es uno de los tejidos que consume más oxígeno y energía en todo el cuerpo humano. Las células fotorreceptoras (conos y bastones) y las células ganglionares de la retina dependen de un suministro constante de energía mitocondrial para convertir la luz en señales eléctricas y enviarlas al cerebro a través del nervio óptico.

Cuando existe una falla genética que altera la función mitocondrial, como ocurre en diversas encefalopatías, las células oculares pueden sufrir estrés oxidativo y daño prematuro. Clínicamente, esto puede manifestarse como pérdida de visión, defectos en el campo visual o palidez del nervio óptico, hallazgos que un especialista debe correlacionar cuidadosamente con el cuadro sistémico del paciente.

La conexión neuroftalmológica: ¿Por qué es relevante para la visión?

Aunque el reporte se centra en las graves complicaciones neurológicas, en la práctica oftalmológica diaria, comprender cómo las enfermedades sistémicas impactan la visión es fundamental. La evaluación estructural de los tejidos oculares puede ofrecer pistas invaluables sobre el estado general del sistema nervioso. Para profundizar en cómo el cuidado sistémico impacta la visión, puedes leer más sobre la conexión entre el cuidado del cerebro y la salud de la retina: Hallazgos mediante OCT.

En el contexto de enfermedades neurológicas que cursan con edema cerebral (inflamación del cerebro), como la descrita en el estudio, el oftalmólogo juega un papel crucial al evaluar el fondo de ojo. Un aumento en la presión intracraneal puede transmitirse a través del líquido cefalorraquídeo hacia el nervio óptico, causando una condición conocida como papiledema. Detectar esta inflamación a tiempo es vital para el manejo neurológico del paciente.

El papel de los estudios oftalmológicos avanzados

En pacientes con enfermedades neurológicas progresivas o sospecha de daño en la vía visual, la valoración oftalmológica no se limita a medir la agudeza visual en una cartilla. Se requiere un análisis detallado y objetivo de las estructuras internas del ojo.

Herramientas diagnósticas como la Tomografía de Coherencia Óptica (OCT) de nervio óptico y la OCT macular permiten a los especialistas medir el grosor de la capa de fibras nerviosas y evaluar el complejo de células ganglionares con precisión micrométrica. Estos estudios son rápidos, no invasivos y proporcionan información objetiva sobre el daño estructural que podría estar ocurriendo de forma paralela al daño cerebral.

Es importante recordar que el daño a las fibras del nervio óptico suele ser irreversible. Por ello, la detección temprana y el monitoreo seriado son esenciales, incluso en contextos de enfermedades raras o al evaluar infartos oculares y presentaciones atípicas en la retina.

Hallazgo Neurológico/Sistémico Posible Implicación Oftalmológica
Disfunción mitocondrial severa Atrofia del nervio óptico y pérdida de células ganglionares de la retina
Regresión psicomotora y ataxia Alteraciones en la motilidad ocular (nistagmo, estrabismo)
Edema cerebral (inflamación) Papiledema (inflamación del disco óptico por aumento de presión intracraneal)

¿Qué significa esto para los pacientes y sus familias?

La encefalopatía NAXE es una enfermedad extremadamente rara y con un pronóstico médico muy reservado. Este estudio de caso subraya la importancia del consejo genético, especialmente en poblaciones con antecedentes familiares de enfermedades hereditarias, y la necesidad absoluta de un abordaje médico integral.

Para la población general, el mensaje clínico clave es que los síntomas neurológicos de inicio temprano, como la pérdida de habilidades motoras, alteraciones en la marcha o convulsiones tras un cuadro febril, requieren atención médica de urgencia. Además, resalta que el manejo de enfermedades complejas requiere un equipo de especialistas que incluya pediatras, neurólogos, genetistas y oftalmólogos para evaluar el impacto en la vía visual.

Limitaciones del reporte

Es fundamental mantener la prudencia científica al interpretar este tipo de publicaciones médicas. Al tratarse de un reporte de caso basado en tres hermanos de una misma familia, la información describe la evolución natural de la enfermedad en un núcleo genético específico. Estos resultados ayudan a la comunidad médica internacional a reconocer y diagnosticar la enfermedad más rápidamente, pero actualmente no representan un nuevo tratamiento ni modifican las terapias de soporte establecidas para esta condición. Los hallazgos sugieren la necesidad de mayor investigación para comprender los mecanismos moleculares de la enfermedad.

Conclusión sobre encefalopatía progresiva

El reporte de la encefalopatía PEBEL-1 nos recuerda la profunda interconexión entre el cerebro y el resto del organismo, destacando al ojo como una ventana directa al sistema nervioso central. Aunque se trata de una condición poco frecuente, enfatiza el valor de la investigación médica continua y la importancia de la evaluación oftalmológica en pacientes con enfermedades sistémicas y neurológicas.

Si tienes dudas sobre tu diagnóstico visual, antecedentes familiares de enfermedades oculares o necesitas una interpretación detallada de tus estudios oftalmológicos, una valoración especializada permite integrar los hallazgos y determinar los siguientes pasos. En la Ciudad de México, el Dr. José Francisco Valdez López ofrece atención oftalmológica integral basada en evidencia para el diagnóstico y seguimiento de condiciones complejas de la retina, el nervio óptico y el glaucoma.

Fuente científica

Early-Onset Progressive Encephalopathy With Brain Oedema and/or Leukoencephalopathy 1: Report of three siblings. 2022.
Consultar artículo original en PubMed: Enlace a la fuente