La pérdida súbita y sin dolor de la visión en un ojo es uno de los síntomas que mayor alarma genera en los pacientes, y con justa razón. En muchos casos, este cuadro clínico corresponde a una oclusión de la arteria central de la retina (OACR), una verdadera emergencia médica que requiere atención inmediata. Ante la limitación de los tratamientos convencionales para restaurar el flujo sanguíneo a tiempo, la comunidad científica investiga constantemente alternativas terapéuticas. Una de las opciones que ha generado interés y debate en los últimos años es la terapia con oxígeno hiperbárico.

¿Qué es un infarto ocular y por qué es una emergencia?

La retina es el tejido sensible a la luz ubicado en la parte posterior del ojo, y depende de un suministro constante de oxígeno y nutrientes para funcionar correctamente. Cuando un coágulo o un émbolo bloquea la arteria principal que alimenta este tejido, se produce lo que clínicamente se conoce como un infarto ocular. Sin oxígeno, las células de la retina comienzan a sufrir un daño estructural irreversible en cuestión de horas.

El gran desafío médico de la OACR es la estrecha ventana de tiempo. Al igual que ocurre en un infarto cerebral o cardíaco, el pronóstico visual depende críticamente de la rapidez con la que se logre restaurar la oxigenación del tejido. Es en este punto donde la medicina basada en evidencia evalúa intervenciones complementarias que puedan ganar tiempo vital para el paciente.

El papel del oxígeno hiperbárico en la isquemia retiniana

Un reciente estudio, estructurado como una revisión sistemática y metaanálisis, se planteó analizar la eficacia y seguridad de la terapia con oxígeno hiperbárico (TOH) en el manejo de la oclusión de la arteria central de la retina. Pero, ¿cómo funciona exactamente esta terapia y por qué podría ser útil?

La TOH consiste en hacer que el paciente respire oxígeno puro al 100% dentro de una cámara presurizada a niveles superiores a la presión atmosférica normal. En condiciones habituales, el oxígeno es transportado por el cuerpo principalmente a través de los glóbulos rojos. Sin embargo, bajo presión hiperbárica, el oxígeno se disuelve directamente en el plasma sanguíneo en concentraciones mucho mayores.

Anatómicamente, la retina recibe sangre de dos fuentes principales: la arteria central de la retina (que nutre las capas internas) y la circulación coroidea (que nutre las capas externas). Cuando la arteria central se bloquea, la terapia hiperbárica busca que el oxígeno disuelto en el plasma de la circulación coroidea intacta logre difundirse hacia las capas internas de la retina, manteniéndolas viables mientras se intenta resolver la obstrucción o el cuerpo recanaliza el vaso afectado.

Comparativa de enfoques de oxigenación

Enfoque terapéutico Mecanismo principal Objetivo clínico en OACR
Oxígeno normobárico Respiración de oxígeno a presión ambiental normal. Aumentar levemente la saturación, con penetración tisular limitada en la retina.
Oxígeno hiperbárico (TOH) Respiración de oxígeno al 100% a alta presión atmosférica. Disolver oxígeno en el plasma para forzar su difusión hacia las capas isquémicas de la retina.

¿Qué evalúan este tipo de estudios?

Los metaanálisis son estudios de alto rigor científico que agrupan y analizan los datos de múltiples investigaciones previas para obtener conclusiones estadísticas más sólidas. En este contexto, los investigadores evalúan si la TOH realmente mejora la agudeza visual final de los pacientes en comparación con los tratamientos estándar, y si el perfil de seguridad justifica su uso.

Aunque el título del estudio original se pregunta si esta terapia podría “revolucionar” el manejo de la enfermedad, en la práctica médica oftalmológica somos prudentes con estos términos. La evidencia actual sugiere que la TOH puede ser una herramienta útil, pero su éxito está condicionado por factores clínicos críticos:

  • El tiempo de inicio: La terapia parece tener mayor utilidad si se inicia en las primeras horas tras la pérdida de visión. Si el daño celular ya es permanente, el oxígeno adicional no revertirá la pérdida visual.
  • La disponibilidad: No todos los centros médicos cuentan con cámaras hiperbáricas disponibles para urgencias las 24 horas.
  • Selección del paciente: No todos los pacientes son candidatos ideales, ya que existen contraindicaciones para someterse a altas presiones, como ciertas patologías pulmonares, problemas del oído medio o claustrofobia severa.

Diagnóstico clínico y estudios oftalmológicos

En la consulta, el diagnóstico de una oclusión de la arteria central de la retina es eminentemente clínico. Durante la exploración del fondo de ojo, el oftalmólogo suele observar un blanqueamiento de la retina debido a la falta de flujo sanguíneo, acompañado de un signo clásico conocido como “mancha rojo cereza” en la mácula. Además, estudios de imagen avanzados como el OCT macular permiten evaluar el grado de inflamación y el daño estructural en las capas internas de la retina, ayudando a establecer el pronóstico visual a largo plazo.

Implicaciones clínicas y seguridad para el paciente

Es fundamental comprender que la terapia con oxígeno hiperbárico no es una cura definitiva ni garantiza la recuperación total de la visión. Se considera un tratamiento de soporte o adyuvante. Al igual que evaluamos cuidadosamente la seguridad sistémica de otras terapias retinianas, la TOH debe ser indicada por un médico especialista tras sopesar los riesgos, como el barotrauma (daño en los tejidos por cambios de presión), frente a los posibles beneficios visuales.

Estos hallazgos científicos subrayan la importancia de la educación del paciente. El verdadero factor que puede cambiar el pronóstico de un infarto ocular no es únicamente el tratamiento aplicado, sino la rapidez con la que el paciente acude a un servicio de urgencias oftalmológicas tras notar la pérdida de visión.

¿Cuándo buscar valoración oftalmológica?

Cualquier pérdida de visión repentina, ya sea total o parcial, como si una “cortina” cayera sobre el ojo, debe ser evaluada inmediatamente por un oftalmólogo. El tiempo es visión, y retrasar la consulta disminuye drásticamente las posibilidades de recuperación.

Si tienes dudas sobre tu salud visual, presentas factores de riesgo cardiovascular (como hipertensión o diabetes) o requieres estudios oftalmológicos de seguimiento, una valoración especializada permite integrar los hallazgos y determinar los siguientes pasos preventivos o terapéuticos. La práctica profesional del Dr. José Francisco Valdez López, ubicada en Lomas de Chapultepec en la Ciudad de México (con fácil acceso desde Naucalpan y Huixquilucan), ofrece atención integral, diagnóstico avanzado y un enfoque basado en evidencia para enfermedades complejas de la retina.

Fuente científica

Can hyperbaric oxygen therapy revolutionise the management of central retinal artery occlusion? A systematic review and meta-analysis of its efficacy and safety.
Consultar artículo original en PubMed