Para los pacientes que viven con enfermedades retinianas como la retinopatía diabética o las oclusiones vasculares, uno de los mayores riesgos para la visión es el crecimiento de vasos sanguíneos anormales. Este proceso, conocido médicamente como angiogénesis patológica, ocurre cuando la retina no recibe suficiente oxígeno (hipoxia). Recientemente, un estudio experimental ha arrojado luz sobre un mecanismo celular inédito que podría explicar por qué algunos pacientes no responden a los tratamientos convencionales, abriendo la puerta a futuras estrategias terapéuticas.

¿Qué problema intenta responder este estudio?

En la práctica oftalmológica actual, el tratamiento principal para detener el crecimiento de vasos sanguíneos anormales en la retina son las inyecciones antiangiogénicas. Estos medicamentos funcionan bloqueando una proteína específica llamada Factor de Crecimiento Endotelial Vascular (VEGF, por sus siglas en inglés), que es la principal señal que el cuerpo envía para formar nuevos vasos.

Gracias a la ciencia, hoy contamos con nuevas opciones en el tratamiento de enfermedades de la retina que han mejorado significativamente el pronóstico visual de miles de personas. Sin embargo, existe un desafío clínico importante: la resistencia al tratamiento. Un porcentaje de pacientes continúa desarrollando vasos sanguíneos anormales a pesar de recibir inyecciones anti-VEGF de manera regular. El problema que los investigadores intentaron resolver fue descubrir si existe un “camino alterno” en el cuerpo que esté provocando este daño de forma independiente al VEGF.

¿Qué investigaron los autores?

Los científicos se enfocaron en unas células específicas del ojo llamadas microglía. La microglía actúa como el sistema de defensa y mantenimiento de la retina. Los investigadores querían observar cómo se comportan estas células cuando son sometidas a condiciones de hipoxia (falta de oxígeno), una situación típica en enfermedades como la retinopatía diabética isquémica.

El objetivo era determinar si la microglía activada por la falta de oxígeno era capaz de enviar señales para formar nuevos vasos sanguíneos, y de ser así, identificar exactamente qué moléculas estaban involucradas en esa comunicación celular.

Hallazgos principales: Un camino paralelo al VEGF

El estudio reveló que, efectivamente, cuando la microglía detecta la falta de oxígeno, se activa y comienza a promover la angiogénesis patológica. Lo más destacado del descubrimiento es que este proceso no depende del VEGF. Los investigadores identificaron una cadena de señales celulares específica, denominada eje FN/ITGB3/FAK/Akt.

Para comprender mejor estos conceptos, podemos resumir los hallazgos en la siguiente tabla:

Concepto Científico Significado Clínico General
Hipoxia retiniana Falta de oxígeno en el tejido del fondo del ojo, común en diabetes mal controlada.
Microglía activada Células de defensa que cambian su comportamiento al detectar la falta de oxígeno.
Vía FN/ITGB3/FAK/Akt Una cadena de señales químicas (un camino alterno) que ordena la creación de vasos anormales.
Mecanismo paralelo Un proceso que ocurre al mismo tiempo que la vía del VEGF, pero de forma independiente.

En términos sencillos, si imaginamos que el VEGF es la carretera principal por la que viajan las señales de la enfermedad, los medicamentos actuales actúan como un bloqueo en esa carretera. Lo que este estudio demuestra es que la microglía es capaz de construir una “carretera secundaria” (el eje FN/ITGB3/FAK/Akt) para que la enfermedad siga avanzando, esquivando el bloqueo de los medicamentos anti-VEGF.

¿Qué significa esto para el futuro de los pacientes?

La identificación de este eje celular representa lo que en medicina llamamos un nuevo blanco terapéutico. Si en el futuro se logran desarrollar medicamentos seguros que bloqueen esta vía específica de la microglía, podrían combinarse con los tratamientos anti-VEGF actuales para ofrecer una solución a los pacientes que presentan resistencia.

La búsqueda de alternativas para frenar la angiogénesis es un campo muy activo en la oftalmología. Al igual que se investiga el receptor EGFR como blanco terapéutico o se evalúa el potencial de la terapia génica experimental, este nuevo hallazgo suma una pieza clave al rompecabezas de las enfermedades isquémicas de la retina.

Prudencia científica: Limitaciones del estudio

Es fundamental mantener la prudencia médica al interpretar estos resultados. Este es un estudio de ciencia básica y experimental. Los hallazgos nos ayudan a comprender mejor la biología de la enfermedad, pero todavía no modifican el tratamiento habitual en el consultorio.

El desarrollo de un medicamento que actúe sobre esta nueva vía requerirá años de investigación adicional, pruebas de seguridad y ensayos clínicos en humanos antes de estar disponible para el público. Por lo tanto, no representa una cura inmediata ni un tratamiento que se pueda solicitar actualmente.

El manejo actual de las enfermedades de la retina

Mientras la ciencia avanza, es vital que los pacientes continúen con los tratamientos que ya han demostrado eficacia y seguridad. En la actualidad, el manejo de la falta de oxígeno en la retina y sus consecuencias se realiza mediante un enfoque integral.

Por ejemplo, en casos avanzados, los oftalmólogos evalúan los beneficios de combinar inyecciones y láser para estabilizar la retina y reducir el riesgo de hemorragias severas o desprendimientos de retina. Además, el seguimiento riguroso es indispensable. Hoy en día, nos apoyamos en herramientas de alta tecnología, como la Tomografía de Coherencia Óptica (OCT) y, cada vez más, en la inteligencia artificial en el diagnóstico de la retina, lo que nos permite detectar cambios microscópicos antes de que afecten gravemente la visión.

Conclusión

El descubrimiento de que la microglía activada por hipoxia promueve la formación de vasos sanguíneos a través de una vía independiente al VEGF es un avance científico emocionante. Nos ayuda a entender por qué algunos pacientes no responden a las terapias actuales y marca el rumbo para el diseño de futuros medicamentos más completos y eficaces.

Si tienes un diagnóstico de retinopatía diabética, oclusión venosa o cualquier enfermedad de la retina, el paso más importante es mantener un control estricto de tu salud general y acudir a tus revisiones oftalmológicas programadas. Si tienes dudas sobre tu diagnóstico, tus estudios oftalmológicos o sientes que tu tratamiento actual no está dando los resultados esperados, una valoración especializada permite integrar los hallazgos y determinar los siguientes pasos a seguir.

El Dr. José Francisco Valdez López, médico oftalmólogo con amplia experiencia clínica y quirúrgica en Retina, Vítreo y Trauma Ocular, ofrece atención especializada en Lomas de Chapultepec, Ciudad de México (CDMX).

Fuente científica

Hypoxia-activated microglia promote pathological angiogenesis via an FN/ITGB3/FAK/Akt pathway. 2024.
PMID: 39467614
Consultar artículo original en PubMed