La degeneración macular relacionada con la edad (DMRE) es una de las principales causas de pérdida de visión central en adultos mayores. Dentro de esta enfermedad, existe una etapa avanzada conocida como atrofia geográfica, una condición que históricamente ha representado un gran desafío para la oftalmología debido a la limitación de opciones terapéuticas. Sin embargo, el panorama médico está cambiando rápidamente. Recientemente, se ha publicado en la literatura científica un protocolo para una “revisión sistemática viva” y un metaanálisis en red, cuyo objetivo es evaluar y comparar continuamente los efectos de los nuevos tratamientos para esta enfermedad.

Para los pacientes y sus familiares, comprender cómo la comunidad científica evalúa estos avances es fundamental. Este esfuerzo de investigación no presenta un nuevo medicamento, sino que establece un marco de trabajo riguroso para que los oftalmólogos puedan determinar, con base en evidencia actualizada, cuáles de las terapias emergentes ofrecen los mejores beneficios con el menor riesgo.

¿Qué es la atrofia geográfica?

La atrofia geográfica es la forma avanzada de la degeneración macular seca. Se caracteriza por la pérdida progresiva (atrofia) de las células en la mácula, la región central de la retina responsable de la visión fina y detallada que utilizamos para leer, reconocer rostros o conducir. A medida que las células fotorreceptoras y el tejido de soporte se deterioran, los pacientes experimentan puntos ciegos en su visión central que crecen gradualmente.

De acuerdo con los datos del estudio reciente, esta condición puede llevar a la ceguera legal en aproximadamente el 16% de las personas afectadas en un periodo de seis años. Dada esta progresión, la comunidad científica ha intensificado la búsqueda de intervenciones que puedan ralentizar el avance de la enfermedad.

El propósito del nuevo protocolo de investigación

Actualmente, existen numerosos ensayos clínicos que evalúan diferentes intervenciones para frenar la progresión de la atrofia geográfica. El problema al que se enfrentan los médicos es que, con tantos estudios en curso, resulta complejo comparar directamente un tratamiento con otro. Aquí es donde entra el concepto de una “revisión sistemática viva”.

A diferencia de un estudio tradicional que se publica y queda estático, una revisión viva se actualiza constantemente a medida que se publican nuevos datos. El protocolo propuesto busca sintetizar sistemáticamente los beneficios y los posibles daños de los tratamientos en este panorama terapéutico en rápida evolución. Esto permitirá a los especialistas en retina tomar decisiones clínicas más informadas y personalizadas para cada paciente.

El panorama actual de los tratamientos retinianos

El tratamiento de las enfermedades de la retina requiere un análisis cuidadoso de la relación entre riesgo y beneficio. En el caso de la degeneración macular seca, se han explorado diversas alternativas. Por ejemplo, se ha investigado el papel de la luz en la estimulación celular, un tema que abordamos en nuestro artículo sobre la fotobiomodulación en la degeneración macular seca: el debate sobre su costo-efectividad. Aunque existen tecnologías prometedoras, es vital que su eficacia se compruebe mediante revisiones sistemáticas como la que propone este nuevo protocolo.

En contraste, la forma “húmeda” de la degeneración macular cuenta con tratamientos bien establecidos mediante inyecciones intraoculares. La seguridad de estos medicamentos es un tema de estudio constante, tal como se detalla en el análisis sobre la seguridad sistémica de las terapias anti-VEGF en enfermedades de la retina. A medida que surjan medicamentos aprobados para la atrofia geográfica (la forma seca), requerirán el mismo nivel de escrutinio riguroso.

La importancia del diagnóstico y monitoreo preciso

Para evaluar si un tratamiento está funcionando o si la atrofia geográfica está progresando, los oftalmólogos dependen de estudios de imagen de alta precisión, principalmente la Tomografía de Coherencia Óptica (OCT macular). Este estudio no invasivo permite visualizar las capas de la retina a nivel microscópico.

La tecnología OCT es tan versátil y precisa que sus estándares continúan evolucionando para diferentes poblaciones. Un ejemplo de esta precisión diagnóstica se observa en los nuevos estándares en OCT pediátrica y cómo influye la graduación en el grosor de la retina. En los adultos mayores con atrofia geográfica, el OCT es indispensable para medir el área de tejido afectado y correlacionar los hallazgos clínicos con la pérdida visual.

Comprendiendo la complejidad de la retina

La retina es un tejido altamente complejo y sensible. Sus enfermedades pueden presentarse de formas muy variadas y, en ocasiones, afectar la calidad de vida de maneras inesperadas. Un ejemplo de la complejidad de las patologías retinianas y sus manifestaciones clínicas se puede observar en casos como el infarto ocular y postura compensatoria. Aunque es una condición diferente a la degeneración macular, ilustra por qué cualquier alteración en la visión central requiere una valoración oftalmológica exhaustiva y especializada.

Además, es importante recordar que la salud ocular puede estar influenciada por múltiples factores, incluyendo el entorno. Investigaciones recientes han comenzado a explorar cómo factores externos afectan nuestros ojos, como se discute en el artículo sobre la exposición a sustancias químicas PFAS y su posible relación con el riesgo de glaucoma. Mantener un enfoque integral de la salud es clave para preservar la visión.

¿Qué significa este protocolo para los pacientes?

Es fundamental mantener la prudencia médica. Este protocolo de investigación no anuncia una cura definitiva ni un tratamiento milagroso. Lo que representa es un avance significativo en la forma en que la medicina basada en evidencia evaluará las opciones terapéuticas futuras. Para los pacientes, significa que cuando los nuevos tratamientos para la atrofia geográfica estén disponibles, los médicos contarán con herramientas analíticas robustas para saber exactamente qué tan seguros y efectivos son en comparación unos con otros.

Actualmente, el manejo de la atrofia geográfica se centra en el diagnóstico temprano, el monitoreo constante con OCT, el uso de suplementos vitamínicos específicos (fórmula AREDS2) en casos indicados para reducir el riesgo de progresión, y la rehabilitación visual. Las decisiones terapéuticas siempre deben depender del diagnóstico preciso, la actividad de la enfermedad y las características individuales de cada paciente.

Cuándo buscar valoración oftalmológica

Si usted o un familiar experimentan visión borrosa, dificultad para leer, necesidad de luz más brillante para ver de cerca, o notan que las líneas rectas se ven onduladas o con manchas oscuras en el centro de la visión, es crucial buscar atención médica inmediata.

El Dr. José Francisco Valdez López, médico oftalmólogo con amplia experiencia clínica y quirúrgica en Retina, Vítreo y Trauma Oftálmico, ofrece valoración especializada para integrar los hallazgos clínicos y determinar los siguientes pasos en su cuidado visual. La práctica profesional se encuentra ubicada en Lomas de Chapultepec, Ciudad de México (CDMX), con fácil acceso para pacientes de zonas cercanas como Naucalpan y Huixquilucan.

Si tienes dudas sobre tu diagnóstico o tus estudios oftalmológicos, una valoración especializada permite integrar los hallazgos y determinar el mejor plan a seguir para proteger tu visión.


Fuente científica

OphthoEvidence Report: Comparative effects of treatments for geographic atrophy secondary to age-related macular degeneration: A protocol for a living systematic review and network meta-analysis. 2024.
PMID: 42814727
Consultar artículo original en PubMed