El desprendimiento de retina es una urgencia oftalmológica que requiere atención quirúrgica especializada y oportuna para preservar la visión. Cuando la retina se separa de su posición normal en la parte posterior del ojo, las células fotorreceptoras pierden su fuente de nutrición y oxígeno, lo que puede llevar a un daño visual irreversible si no se trata a tiempo. En la búsqueda constante por mejorar las técnicas quirúrgicas, un estudio reciente ha evaluado los posibles beneficios de combinar dos procedimientos establecidos: la vitrectomía con aceite de silicón y el cerclaje escleral, específicamente en casos de alta complejidad.

¿Qué es el desprendimiento de retina regmatógeno?

El desprendimiento de retina regmatógeno es el tipo más común de esta enfermedad. Ocurre cuando se forma un desgarro o agujero en la retina, permitiendo que el líquido del interior del ojo (el humor vítreo) pase a través de la rotura y se acumule debajo de la retina, separándola de las capas que la sostienen. Este problema es más frecuente en pacientes con miopía alta, antecedentes de trauma ocular o cirugías intraoculares previas. De hecho, condiciones como la retinosquisis en miopía alta pueden alterar la anatomía del ojo y aumentar la susceptibilidad a problemas retinianos complejos.

Opciones de tratamiento: Vitrectomía y aceite de silicón

El objetivo principal de la cirugía de retina es sellar los desgarros y volver a aplicar la retina en su lugar anatómico. Uno de los procedimientos más utilizados es la vitrectomía, que consiste en extraer el gel vítreo que está traccionando la retina. En casos complejos, como aquellos con múltiples desgarros, desprendimientos antiguos o tejido cicatricial severo (proliferación vitreorretiniana), el cirujano oftalmólogo puede decidir utilizar aceite de silicón al finalizar la cirugía. A diferencia del gas, que se reabsorbe por sí solo, el aceite de silicón proporciona un taponamiento prolongado y estable para mantener la retina en su lugar mientras sana, aunque requiere una segunda cirugía meses después para ser retirado.

El papel del cerclaje escleral

El cerclaje escleral (o scleral buckling en inglés) es otra técnica quirúrgica clásica en la que se coloca una banda flexible de silicón alrededor de la parte externa del ojo (la esclerótica). Esta banda empuja suavemente la pared del ojo hacia adentro, acercándola a la retina desprendida y aliviando la tracción que el vítreo ejerce sobre los desgarros. En ocasiones, los cirujanos deciden combinar la vitrectomía con aceite de silicón y el cerclaje escleral en un solo procedimiento para maximizar las posibilidades de éxito en ojos con pronóstico reservado.

¿Qué investigó este nuevo estudio?

El estudio clínico buscó responder una pregunta importante en la práctica oftalmológica: ¿Existe un beneficio adicional al agregar un cerclaje escleral en pacientes que ya van a ser sometidos a una vitrectomía con aceite de silicón por un desprendimiento de retina regmatógeno primario? Los investigadores compararon los resultados de pacientes tratados únicamente con vitrectomía y aceite de silicón frente a aquellos que recibieron el tratamiento combinado (vitrectomía, aceite de silicón y cerclaje escleral).

Hallazgos principales del estudio

Al analizar los datos, los autores encontraron resultados muy interesantes que ayudan a comprender el comportamiento de los ojos sometidos a estas cirugías complejas:

  • Complejidad inicial: Los pacientes a los que se les colocó el cerclaje escleral adicional presentaban, desde el inicio, casos de mayor complejidad clínica en comparación con el grupo que no recibió el cerclaje.
  • Éxito anatómico: A pesar de tener casos más difíciles, el grupo con cerclaje escleral logró una tasa de éxito anatómico con una sola cirugía (es decir, la retina se mantuvo aplicada sin necesidad de reintervenciones) comparable a la del grupo de menor complejidad.
  • Resultados visuales: El grupo que recibió el tratamiento combinado mostró una mejor agudeza visual final. Sin embargo, los investigadores notaron que la mejoría neta de la visión desde el momento del diagnóstico hasta el final del seguimiento no mostró una diferencia estadísticamente significativa entre ambos grupos.

¿Qué significa esto clínicamente para los pacientes?

Estos hallazgos sugieren que añadir un cerclaje escleral podría modificar favorablemente el curso posoperatorio en casos seleccionados de alto riesgo que requieren aceite de silicón. Al proporcionar un soporte externo adicional, el cerclaje parece contrarrestar la mayor complejidad de estos desprendimientos, logrando que la retina se mantenga en su lugar con tasas de éxito similares a las de casos menos severos. En la práctica clínica en la Ciudad de México, el Dr. José Francisco Valdez López, con su amplia experiencia en cirugía ocular compleja y trauma oftálmico, evalúa cuidadosamente la anatomía de cada ojo para determinar si el paciente se beneficiará de una técnica combinada. Es importante mencionar que, en algunos pacientes, la patología retiniana puede coexistir con cataratas, lo que a veces requiere evaluar la viabilidad de una cirugía combinada de catarata y retina.

Limitaciones del estudio y prudencia científica

Aunque los resultados son alentadores, es fundamental interpretar esta evidencia con prudencia médica. El estudio indica una asociación positiva, pero los propios autores señalan que se requieren estudios prospectivos (diseñados hacia el futuro con grupos controlados) para definir con exactitud qué características específicas del ojo son las que más se benefician de este procedimiento adicional. Esto significa que el cerclaje escleral no es una indicación obligatoria ni una “cura garantizada” para todos los pacientes con desprendimiento de retina; su uso debe ser una decisión personalizada basada en la valoración oftalmológica detallada.

Preguntas frecuentes

¿El aceite de silicón se queda para siempre en el ojo?

No. En la gran mayoría de los casos, el aceite de silicón se utiliza como un taponamiento temporal y debe ser retirado mediante una segunda cirugía una vez que la retina ha cicatrizado adecuadamente, generalmente entre 3 y 6 meses después de la primera intervención, dependiendo de la evolución de cada paciente.

¿Sentiré la banda del cerclaje escleral?

El cerclaje escleral se coloca por debajo de los músculos del ojo y la conjuntiva, por lo que no es visible a simple vista y, una vez que el ojo sana de la cirugía, el paciente generalmente no siente su presencia. La banda está diseñada para permanecer en el ojo de forma permanente, a menos que cause alguna complicación inusual.

¿Cómo sé si mi caso es de alto riesgo?

La complejidad de un desprendimiento de retina se determina mediante un examen de fondo de ojo bajo dilatación pupilar y, en ocasiones, con estudios de imagen. Factores como el tiempo de evolución, el tamaño y número de los desgarros, la presencia de hemorragia vítrea o la formación de tejido cicatricial (proliferación vitreorretiniana) aumentan el riesgo y guían la decisión quirúrgica.

Conclusión

El tratamiento del desprendimiento de retina regmatógeno sigue evolucionando. La evidencia científica actual sugiere que la adición de un cerclaje escleral a la vitrectomía con aceite de silicón es una herramienta valiosa que puede igualar las tasas de éxito anatómico en ojos con características de alto riesgo. Sin embargo, el éxito de cualquier cirugía ocular depende de un diagnóstico preciso, una técnica quirúrgica impecable y un seguimiento posoperatorio estricto. Si tienes dudas sobre tu diagnóstico, síntomas como destellos de luz o “moscas volantes”, o requieres una segunda opinión sobre tus estudios oftalmológicos, una valoración especializada permite integrar los hallazgos y determinar los siguientes pasos para proteger tu salud visual.

Fuente científica

Additive benefit of scleral buckling in primary rhegmatogenous retinal detachment repair with silicone oil. 2026.
Consultar artículo original en PubMed.