La salud cardiovascular y la salud visual están íntimamente conectadas. Las arterias carótidas, ubicadas en el cuello, son los vasos sanguíneos principales que suministran sangre al cerebro y a los ojos. Cuando estas arterias se estrechan debido a la acumulación de placa (aterosclerosis), los especialistas vasculares pueden recomendar procedimientos para abrirlas y prevenir un evento cerebrovascular. Sin embargo, un estudio reciente ha evaluado cómo estos procedimientos preventivos podrían influir en el riesgo de sufrir una complicación visual conocida como oclusión de la arteria retiniana, comúnmente llamada infarto ocular.

¿Qué es la oclusión de la arteria retiniana?

La oclusión de la arteria retiniana ocurre cuando un coágulo de sangre o un fragmento de placa bloquea el flujo de sangre hacia la retina, el tejido sensible a la luz en la parte posterior del ojo. Esta condición es una emergencia médica que puede causar una pérdida de visión repentina y sin dolor. Para comprender mejor cómo se presentan y afectan estas afecciones vasculares, puede ser útil leer sobre un infarto ocular y postura compensatoria en la retina, lo cual ilustra la complejidad de los problemas circulatorios del ojo.

Tratamientos de la carótida: Endarterectomía vs. Colocación de Stent

Para tratar el estrechamiento severo de las carótidas, existen dos procedimientos médicos principales:

  • Endarterectomía carotídea (CEA): Una cirugía donde el especialista remueve directamente la placa de la arteria.
  • Colocación de stent carotídeo (CAS): Un procedimiento menos invasivo donde se inserta un pequeño tubo de malla (stent) mediante un catéter para mantener la arteria abierta.

¿Qué investigó este nuevo estudio?

Un grupo de investigadores realizó un análisis retrospectivo para comparar la incidencia de oclusión de la arteria retiniana y otras complicaciones isquémicas neurológicas después de ambos procedimientos (CEA y CAS). El objetivo principal era determinar si un método presentaba un mayor riesgo de liberar pequeños fragmentos (émbolos) que pudieran viajar hacia los vasos sanguíneos del ojo o el cerebro durante o poco después de la intervención médica.

Hallazgos principales sobre el riesgo visual

Los resultados de este estudio observacional mostraron que la colocación de stent carotídeo (CAS) se asoció con un riesgo ligeramente mayor de complicaciones isquémicas retinianas y neurológicas en comparación con la endarterectomía (CEA). Es fundamental destacar que las tasas absolutas de estos eventos fueron bajas en ambos grupos. Esto significa que, aunque el riesgo relativo es estadísticamente mayor con el stent, la probabilidad real de que un paciente individual experimente un infarto ocular sigue siendo pequeña.

Estos hallazgos son valiosos porque nos ayudan a entender mejor los riesgos sistémicos asociados a los tratamientos, un tema de gran relevancia que también exploramos al analizar la seguridad sistémica de las terapias en enfermedades de la retina y el papel de la genética en la oclusión de la vena retiniana.

Síntomas de alarma: Cuándo buscar atención médica inmediata

Dado que la oclusión de la arteria retiniana es un evento isquémico (falta de flujo sanguíneo), los síntomas suelen aparecer de forma súbita. Es fundamental que los pacientes, especialmente aquellos con antecedentes de enfermedad carotídea o que han tenido una intervención reciente, reconozcan las señales de advertencia.

El síntoma principal es una pérdida de visión repentina, profunda y sin dolor en un solo ojo. En algunos casos, los pacientes pueden experimentar episodios previos de pérdida de visión transitoria que dura unos minutos y luego se recupera, una condición conocida como amaurosis fugaz. Este es un signo de advertencia crítico de que un coágulo podría estar amenazando la circulación ocular o cerebral. Ante cualquiera de estos síntomas, se debe buscar valoración oftalmológica de urgencia.

¿Qué significa esto para los pacientes?

La interpretación clínica de estos datos sugiere que los pacientes sometidos a la colocación de un stent carotídeo podrían beneficiarse de una mayor vigilancia oftalmológica en el período posoperatorio. Los autores del estudio recomiendan una colaboración interdisciplinaria más estrecha entre los cirujanos vasculares y los oftalmólogos.

Para los pacientes considerados de alto riesgo, una evaluación oftalmológica dirigida después del procedimiento podría ser una medida razonable para detectar cualquier signo temprano de compromiso vascular en la retina. Es importante aclarar que estos resultados todavía no modifican las indicaciones actuales para realizar un CAS o un CEA, ya que la elección del procedimiento depende de múltiples factores médicos evaluados por el equipo vascular.

La importancia de la evaluación oftalmológica integral

En la práctica oftalmológica, la evaluación de la retina y el nervio óptico nos permite observar directamente el estado de los vasos sanguíneos. Mediante estudios diagnósticos avanzados como la Tomografía de Coherencia Óptica (OCT) macular, podemos detectar cambios sutiles en la estructura de la retina que podrían indicar problemas de circulación.

En nuestro consultorio ubicado en Lomas de Chapultepec, Ciudad de México (con fácil acceso para pacientes de Naucalpan y Huixquilucan), el Dr. José Francisco Valdez López, médico oftalmólogo con amplia experiencia clínica y quirúrgica en retina, ofrece valoraciones detalladas para pacientes con factores de riesgo cardiovascular o que han sido sometidos a procedimientos vasculares recientes.

Conclusión

Este análisis subraya la conexión vital entre la salud cardiovascular y la visión. Aunque el riesgo de sufrir una oclusión de la arteria retiniana después de un procedimiento carotídeo es bajo, la asociación observada con la colocación de stents resalta la necesidad de atención médica integral y comunicación entre especialistas.

Si tienes dudas sobre tu diagnóstico, presentas factores de riesgo cardiovascular o requieres estudios oftalmológicos de seguimiento, una valoración especializada permite integrar los hallazgos y determinar los siguientes pasos para proteger tu salud visual. Te invitamos a conocer más sobre nuestros servicios de retina en CDMX para un cuidado ocular preventivo y basado en evidencia.

Fuente científica

Incidence of Retinal Artery Occlusion After Carotid Endarterectomy Versus Carotid Artery Stenting. PubMed. 2024.
Consultar artículo original en: PubMed