La retina es una capa de tejido sensible a la luz ubicada en la parte posterior del ojo, fundamental para nuestra visión. Tratar las enfermedades que la afectan representa un reto médico significativo debido a una estructura protectora natural conocida como la barrera hematorretiniana. Esta barrera es esencial para mantener el ojo sano y libre de toxinas, pero al mismo tiempo dificulta que los medicamentos lleguen a las células de la retina que los necesitan. Recientemente, la investigación oftalmológica ha explorado métodos innovadores para superar este obstáculo, y un nuevo estudio experimental sugiere que el ultrasonido podría ser una herramienta clave para administrar terapias avanzadas sin necesidad de cirugía.

¿Qué problema intenta resolver este estudio?

En la actualidad, muchas enfermedades de la retina, como la degeneración macular o la retinopatía diabética, requieren tratamientos que se administran mediante inyecciones intraoculares o procedimientos quirúrgicos. Aunque estas técnicas son seguras y efectivas en manos de un oftalmólogo especialista, la comunidad científica busca constantemente alternativas que sean menos invasivas para el paciente.

Uno de los campos más prometedores en la medicina moderna es la terapia génica, que utiliza vectores virales (virus modificados en laboratorio para que no causen enfermedades, sino que actúen como vehículos) para transportar material genético terapéutico directamente a las células dañadas. El gran desafío es cómo hacer que estos vectores crucen la barrera hematorretiniana y lleguen a zonas específicas de la retina sin recurrir a una cirugía compleja. En este contexto, la búsqueda de vías de administración novedosas es un tema central, similar a los esfuerzos por desarrollar microagujas en oftalmología para el tratamiento de la inflamación ocular.

¿Qué investigaron los autores?

Un grupo de investigadores evaluó una técnica experimental conocida como apertura de la barrera hematorretiniana mediante ultrasonido enfocado (FUS-BRBO, por sus siglas en inglés). El objetivo del estudio fue determinar si el uso de ondas de ultrasonido podría abrir temporalmente y de forma segura esta barrera, permitiendo que vectores virales diseñados específicamente en el laboratorio llegaran a regiones definidas de la retina.

Para ello, los científicos compararon la eficacia de un vector viral estándar (conocido como AAV9) con un vector modificado genéticamente (llamado AAV.FUS.3), evaluando cuál de los dos lograba penetrar mejor en el tejido retiniano tras la aplicación del ultrasonido.

¿Cómo funciona la técnica de ultrasonido enfocado?

El ultrasonido enfocado es una tecnología que concentra ondas sonoras en un punto muy específico del cuerpo, de manera similar a como una lupa concentra la luz del sol. En este modelo experimental, el ultrasonido se utiliza para interactuar con los vasos sanguíneos de la retina. La energía acústica separa temporalmente las células que forman la barrera hematorretiniana, creando una ventana transitoria por la cual pueden pasar los medicamentos o, en este caso, los vectores virales.

Este enfoque no invasivo se suma a otras líneas de investigación actuales que buscan revolucionar la forma en que aplicamos los medicamentos, como la nanotecnología en gotas oculares para la degeneración macular, cuyo objetivo también es evitar las inyecciones y cirugías cuando sea posible en un futuro.

¿Qué encontraron los investigadores?

Los resultados del estudio mostraron hallazgos muy interesantes para el futuro de la oftalmología:

  • Administración no quirúrgica: La técnica FUS-BRBO demostró tener el potencial de entregar vectores basados en virus adenoasociados (AAV) a regiones espacialmente definidas de la retina sin necesidad de una intervención quirúrgica.
  • Mayor eficacia del vector modificado: El vector diseñado específicamente para este propósito, el AAV.FUS.3, mostró una capacidad de transducción (el proceso de introducir el material genético en las células) significativamente mejorada en comparación con el vector estándar AAV9, utilizando exactamente la misma dosis.

¿Qué significa esto clínicamente y para los pacientes?

Es fundamental comprender que este es un estudio experimental y preclínico. Los resultados sugieren una posible vía para administrar terapias génicas en el futuro de una manera mucho menos invasiva. Si esta tecnología logra perfeccionarse y superar los ensayos clínicos en humanos, podría significar que los pacientes con enfermedades hereditarias de la retina o afecciones degenerativas graves podrían recibir tratamientos altamente precisos sin tener que someterse a cirugías intraoculares complejas.

Sin embargo, los autores también señalan limitaciones importantes. Aunque la técnica logró llevar los vectores a ciertas capas de la retina, se requiere investigación adicional para mejorar la eficiencia de la entrega hacia la retina externa (la capa más profunda donde se encuentran los fotorreceptores). Mejorar este aspecto es crucial para expandir la utilidad clínica de la técnica FUS-BRBO.

¿Cambia esto el tratamiento actual?

No. Estos resultados todavía no modifican el tratamiento habitual de las enfermedades de la retina. En la actualidad, las inyecciones intravítreas y la cirugía de retina siguen siendo el estándar de oro, respaldado por décadas de evidencia científica y resultados clínicos comprobados. La terapia génica ocular ya es una realidad para algunas enfermedades muy específicas, pero su administración sigue requiriendo procedimientos especializados en quirófano.

El diagnóstico preciso y el monitoreo constante siguen siendo la base del cuidado ocular. Herramientas modernas, como la Tomografía de Coherencia Óptica (OCT) y los avances en la captura de imágenes, incluyendo el desarrollo de algún nuevo dispositivo basado en teléfonos inteligentes para la captura de imágenes de la retina, permiten a los oftalmólogos detectar cambios microscópicos y decidir el mejor momento para intervenir con los tratamientos que hoy en día sí están aprobados y disponibles.

Conclusión

La ciencia oftalmológica avanza a pasos agigantados. El uso de ultrasonido enfocado para abrir temporalmente la barrera hematorretiniana y administrar terapias génicas es un concepto fascinante que podría cambiar el panorama de los tratamientos oculares en las próximas décadas. Aunque todavía nos encontramos en una fase de investigación, estos estudios preclínicos son el primer paso necesario para desarrollar las opciones terapéuticas del mañana.

Si tienes dudas sobre tu diagnóstico, experimentas cambios en tu visión o requieres estudios oftalmológicos de seguimiento, una valoración especializada permite integrar los hallazgos y determinar los siguientes pasos. El Dr. José Francisco Valdez López, médico oftalmólogo con amplia experiencia clínica y quirúrgica, ofrece atención integral y basada en evidencia en su práctica ubicada en Lomas de Chapultepec, Ciudad de México (CDMX), brindando opciones de tratamiento seguras y actualizadas para el cuidado de tu visión.

Fuente científica

Ultrasound-Enhanced Retinal Delivery of Engineered Viral Vectors. (2024).
Enlace original: Consultar artículo original en PubMed