La cirugía de catarata es uno de los procedimientos oftalmológicos más realizados y exitosos en el mundo, capaz de restaurar la visión de millones de personas cada año. Sin embargo, cuando un paciente vive con diabetes y presenta edema macular diabético (EMD), la planificación quirúrgica requiere un enfoque mucho más detallado y cuidadoso. Un estudio reciente ha evaluado cómo diferentes estrategias de tratamiento alrededor del momento de la cirugía pueden influir de manera significativa en la recuperación visual y anatómica del ojo.

El reto de operar cataratas en pacientes con diabetes

Para comprender la importancia clínica de este estudio, primero debemos entender qué sucede en el interior del ojo diabético. La retinopatía diabética afecta los delicados vasos sanguíneos de la retina. En las etapas iniciales, ocurren cambios microscópicos a nivel celular, y la investigación científica actual sigue revelando nuevos hallazgos sobre las células de Müller y el daño temprano en la retinopatía diabética. A medida que la enfermedad avanza, los vasos sanguíneos dañados comienzan a filtrar líquido y proteínas hacia la mácula, la zona central de la retina responsable de la visión fina, la lectura y la percepción de detalles. A esta acumulación anormal de líquido se le conoce como edema macular diabético.

Por otro lado, la catarata consiste en la opacidad del cristalino, el lente natural del ojo. El tratamiento estándar y definitivo es la facoemulsificación, una cirugía microscópica que extrae el cristalino opaco y lo reemplaza por un lente intraocular transparente. Aunque es un procedimiento altamente seguro y mínimamente invasivo, genera un grado leve y transitorio de inflamación dentro del ojo. En un paciente sin alteraciones retinianas, esta inflamación se controla fácilmente con gotas oftálmicas. Pero en un paciente que ya padece edema macular diabético, esta inflamación quirúrgica puede exacerbar la acumulación de líquido en la retina, empeorando el edema y retrasando considerablemente la recuperación visual.

¿Qué investigó el nuevo estudio?

El estudio analizó los resultados funcionales (la capacidad visual del paciente) y anatómicos (el grosor y la estructura física de la mácula) de varias estrategias de tratamiento perioperatorio para el edema macular diabético tras la cirugía de catarata. Las estrategias perioperatorias se refieren a las intervenciones médicas administradas antes, durante o inmediatamente después de la cirugía para proteger la retina.

El objetivo principal de los investigadores era determinar qué enfoque lograba controlar mejor la inflamación y el líquido retiniano, permitiendo al paciente obtener el máximo beneficio visual de su cirugía de catarata sin poner en riesgo la integridad de su mácula.

Hallazgos principales: La importancia del control temprano

Los investigadores realizaron un seguimiento detallado de los pacientes durante un año posterior a la cirugía y reportaron hallazgos muy reveladores para la práctica clínica:

  • Resultados funcionales a largo plazo: A los 12 meses de la intervención, los resultados funcionales, es decir, la agudeza visual que alcanzaron los pacientes, fueron comparables entre las diferentes estrategias utilizadas.
  • Velocidad de respuesta anatómica: A pesar de que la visión final al año fue similar, las estrategias difirieron sustancialmente en la rapidez con la que lograron y mantuvieron una respuesta anatómica favorable. Algunas estrategias tardaron más en reducir el grosor de la mácula.
  • El beneficio superior de la estrategia combinada: El estudio concluyó que una estrategia combinada proporcionó la trayectoria más favorable de respuesta morfológica. Además, demostró ser el método más efectivo para controlar la actividad inflamatoria y exudativa (fuga de líquido) del edema macular diabético en el período posoperatorio temprano.

¿Qué significa esto para los pacientes?

Estos resultados subrayan un principio fundamental en la oftalmología moderna: en pacientes con retinopatía diabética, no basta con extraer la catarata de forma exitosa; es imperativo proteger la retina de la inflamación desde el primer momento. Utilizar una estrategia combinada, que frecuentemente implica la aplicación de medicamentos intravítreos (como antiangiogénicos o corticosteroides) en el contexto de la cirugía, ayuda a reducir el líquido en la mácula de forma más rápida.

Controlar el edema tempranamente es vital porque evita picos de inflamación que podrían causar un daño irreversible a las células fotorreceptoras de la retina. Existen diversas opciones farmacológicas para el control del líquido retiniano, y la elección depende de las características individuales de cada paciente, un proceso similar al que se evalúa en la comparación de Faricimab y Aflibercept en la fase inicial de tratamiento del edema macular.

El papel de la tecnología en el diagnóstico y seguimiento

Para evaluar la respuesta anatómica mencionada en el estudio, los oftalmólogos dependemos de la Tomografía de Coherencia Óptica (OCT macular). Este estudio de imagen no invasivo nos permite medir el grosor de la retina con precisión micrométrica y observar las capas celulares en tiempo real. Hoy en día, la tecnología avanza a pasos agigantados, integrando herramientas innovadoras como la inteligencia artificial y OCT para la predicción de resultados en el tratamiento del edema macular diabético, lo que nos ayuda a personalizar aún más las estrategias perioperatorias y anticipar cómo responderá el ojo al tratamiento.

Planificación quirúrgica individualizada

Cada ojo es único y requiere un plan a medida. En algunos casos complejos, la catarata y el problema de la retina deben abordarse de manera simultánea. La decisión sobre la mejor estrategia perioperatoria, o incluso la viabilidad de una cirugía combinada de catarata y retina, debe ser tomada por un oftalmólogo con amplia experiencia clínica y quirúrgica en el manejo de ambas condiciones.

Asimismo, es fundamental recordar que el control estricto de los niveles de glucosa en sangre, la presión arterial y los lípidos sigue siendo el pilar indispensable para el éxito de cualquier tratamiento ocular en pacientes con diabetes. Comprender el papel de las células de Müller en la retinopatía diabética temprana nos recuerda que la protección del ojo debe ser integral y comenzar mucho antes de que la visión disminuya de forma notoria.

Conclusión y valoración oftalmológica

El manejo del edema macular diabético durante la cirugía de catarata es un desafío clínico que requiere experiencia, tecnología y una planificación meticulosa. Los resultados de este estudio confirman que una estrategia combinada y proactiva ofrece el mejor control anatómico e inflamatorio en las primeras semanas cruciales después de la operación, sentando las bases para una recuperación visual más rápida y segura.

Si tienes diabetes, has notado cambios en tu visión o te han diagnosticado cataratas, una valoración especializada permite integrar los hallazgos clínicos, evaluar el estado de tu retina mediante OCT y determinar los siguientes pasos. En nuestra práctica ubicada en Lomas de Chapultepec, Ciudad de México, el Dr. José Francisco Valdez López ofrece una evaluación integral apoyada en tecnología diagnóstica avanzada para diseñar el plan quirúrgico más seguro y efectivo para tus ojos.

Fuente científica

Functional and anatomical outcomes of various perioperative treatment strategies for diabetic macular edema after cataract phacoemulsification. 2024.
Consultar artículo original en: PubMed