El manejo del glaucoma representa uno de los mayores retos en la oftalmología moderna. Dado que el daño glaucomatoso del nervio óptico es irreversible, el objetivo principal de cualquier tratamiento es reducir el riesgo de progresión de la enfermedad y preservar la función visual del paciente. Para lograrlo, la reducción sostenida de la presión intraocular (PIO) es la estrategia más efectiva. En los últimos años, los dispositivos de drenaje han evolucionado significativamente, y un reciente estudio ha evaluado los resultados a un año del implante PreserFlo MicroShunt utilizando acetónido de triamcinolona subtenoniana durante la cirugía.

El desafío de la cicatrización en la cirugía de glaucoma

Uno de los principales obstáculos en cualquier cirugía de filtración para el glaucoma es la respuesta natural del cuerpo humano: la cicatrización. Cuando se crea una nueva vía de drenaje para el humor acuoso, el tejido circundante tiende a inflamarse y formar fibrosis, lo que puede obstruir el flujo y hacer que la presión intraocular vuelva a subir.

El PreserFlo MicroShunt es un tubo microscópico diseñado para derivar el líquido desde el interior del ojo hacia un espacio debajo de la conjuntiva. Para evitar que este espacio se cierre por la cicatrización, los oftalmólogos utilizan medicamentos moduladores de la herida. Es importante destacar que la colocación precisa de estos dispositivos es fundamental para su éxito y seguridad, un tema que se explora a fondo al analizar la pérdida de células endoteliales tras implante de microshunt Preserflo: La importancia de la posición del tubo.

¿Qué investigó este nuevo estudio?

El estudio analizó los resultados clínicos de pacientes a los que se les implantó el PreserFlo MicroShunt utilizando una inyección intraoperatoria de acetónido de triamcinolona en el espacio subtenoniano (una capa de tejido que recubre el ojo). La triamcinolona es un corticosteroide de depósito que ayuda a controlar la inflamación prolongada y, teóricamente, a reducir la fibrosis postoperatoria.

Los investigadores se centraron en evaluar la tasa de éxito a 12 meses, la reducción de la presión intraocular, la disminución en la necesidad de gotas para el glaucoma y las intervenciones postoperatorias requeridas.

Hallazgos principales a 12 meses

Los resultados del protocolo demostraron ser alentadores para el control de la enfermedad a mediano plazo. Entre los hallazgos más destacados se encuentran:

  • Reducción sustancial de la PIO: Los pacientes experimentaron una disminución significativa en sus niveles de presión intraocular en comparación con sus valores previos a la cirugía.
  • Menor dependencia de medicamentos: Hubo una reducción notable en la cantidad de gotas hipotensoras que los pacientes necesitaron usar diariamente.
  • Tasas de éxito favorables: A los 12 meses, una gran proporción de los pacientes mantuvo un control adecuado de su glaucoma.

El papel del “needling” o agujamiento postoperatorio

Un hallazgo crucial del estudio es que el éxito a largo plazo a menudo requiere manejo en el consultorio. Los autores señalan que el needling (un procedimiento menor realizado con una aguja fina para liberar el tejido cicatricial alrededor del implante) es un componente importante del manejo postoperatorio. Esto subraya que la cirugía de glaucoma no termina en el quirófano; requiere un seguimiento estrecho.

Hipotensión ocular: Un efecto secundario común

El estudio también reportó que la hipotensión numérica persistente (una presión intraocular muy baja) es común tras este procedimiento. Sin embargo, la buena noticia para los pacientes es que, en la mayoría de los casos, esta condición se resuelve por sí sola sin necesidad de una nueva intervención quirúrgica.

Comparación con otras alternativas quirúrgicas

El uso de dispositivos de drenaje es una de varias estrategias disponibles. Dependiendo de la anatomía del ojo y la severidad del glaucoma, el oftalmólogo puede optar por diferentes implantes. Por ejemplo, existen estudios que respaldan la eficacia del implante XEN45 en glaucoma primario de ángulo abierto: Resultados a tres años, otro dispositivo mínimamente invasivo. En casos más complejos o cuando coexisten otras alteraciones anatómicas, se pueden requerir abordajes distintos, como se observa en los resultados a tres años de la cirugía combinada para el glaucoma avanzado de ángulo cerrado.

La importancia del monitoreo integral en glaucoma

Es fundamental recordar que una presión intraocular aislada no confirma ni descarta el glaucoma. El diagnóstico y seguimiento de esta enfermedad es complejo y debe integrar múltiples estudios. La evaluación moderna incluye la Tomografía de Coherencia Óptica (OCT) de nervio óptico, OCT de células ganglionares, campo visual, paquimetría y evaluación del ángulo iridocorneal.

La tecnología de imagen avanzada ha revolucionado nuestra capacidad para detectar daños microscópicos. Así como se investiga la inteligencia artificial y OCT: Predicción de resultados en el tratamiento del edema macular diabético, estas mismas herramientas de alta precisión nos permiten evaluar la progresión del daño en las fibras nerviosas del glaucoma. Una evaluación exhaustiva de la retina y el nervio óptico es vital, ya que permite diferenciar el daño por glaucoma de otras patologías, como se evidencia al estudiar el daño persistente en fotorreceptores por neurorretinitis por arañazo de gato: Lo que revela la imagen avanzada.

¿Qué significa esto para los pacientes?

Para los pacientes con glaucoma que no logran controlar su presión con gotas, el implante PreserFlo MicroShunt representa una opción quirúrgica viable y efectiva. Sin embargo, los pacientes deben estar preparados para un compromiso a largo plazo. Las visitas frecuentes al oftalmólogo durante los primeros meses son críticas, ya que pueden ser necesarios ajustes menores en el consultorio (como el needling) para asegurar que el implante siga funcionando correctamente.

Los autores del estudio concluyen que, si bien los resultados son muy favorables, se necesitan estudios comparativos adicionales para determinar la contribución exacta y específica de la triamcinolona subtenoniana frente a otros medicamentos moduladores de la cicatrización.

Conclusión y valoración especializada

El seguimiento seriado es la piedra angular para detectar la progresión del glaucoma a tiempo. La cirugía es una herramienta poderosa, pero su éxito depende de una indicación precisa y un cuidado postoperatorio meticuloso.

Si tienes dudas sobre tu diagnóstico, el control de tu presión intraocular o tus estudios oftalmológicos, una valoración especializada permite integrar los hallazgos y determinar los siguientes pasos. En la práctica del Dr. José Francisco Valdez López, ubicada en Lomas de Chapultepec, Ciudad de México, se ofrece atención integral y basada en evidencia para el diagnóstico y tratamiento del glaucoma, adaptando las opciones terapéuticas a las necesidades específicas de cada paciente.


Fuente científica

One-Year Outcomes of PreserFlo MicroShunt implantation Using Intraoperative Sub-Tenon Triamcinolone Acetonide.
PMID: 39340243
Consultar artículo original en PubMed