La degeneración macular relacionada con la edad (DMRE) en su forma neovascular, comúnmente conocida como degeneración macular “húmeda”, es una de las principales causas de pérdida de visión central en adultos mayores. El manejo de esta condición ha avanzado significativamente gracias a las inyecciones intravítreas de medicamentos antiangiogénicos (anti-VEGF), los cuales ayudan a detener el crecimiento de vasos sanguíneos anormales y a reducir la acumulación de líquido en la retina. Sin embargo, en la práctica clínica, es común que los especialistas evalúen el cambio de un medicamento a otro buscando optimizar los resultados o extender el tiempo entre cada aplicación. Un reciente análisis retrospectivo ha evaluado los efectos anatómicos y visuales al cambiar el tratamiento de faricimab a aflibercept 8 mg, dos de las terapias más avanzadas disponibles en la actualidad.
El Reto del Tratamiento a Largo Plazo en la DMRE Neovascular
El objetivo principal del tratamiento en la degeneración macular húmeda es preservar la agudeza visual y mantener la anatomía de la mácula lo más seca y estable posible. Para lograrlo, los pacientes requieren un esquema de inyecciones periódicas. Con el tiempo, algunos pacientes pueden presentar una respuesta subóptima al medicamento inicial, o bien, el oftalmólogo puede buscar alternativas que permitan espaciar más las inyecciones sin comprometer la visión.
Tanto el faricimab como el aflibercept en su presentación de dosis alta (8 mg) son opciones terapéuticas de nueva generación. El faricimab actúa bloqueando dos vías diferentes implicadas en la enfermedad (VEGF-A y Ang-2), mientras que el aflibercept 8 mg ofrece una mayor concentración molar del fármaco para prolongar su efecto en el ojo. La decisión de elegir o cambiar entre estos medicamentos se basa en el análisis detallado de estudios de imagen, principalmente la Tomografía de Coherencia Óptica (OCT macular).
¿Qué Investigó el Nuevo Análisis Retrospectivo?
El estudio en cuestión se diseñó como un análisis retrospectivo para observar qué sucedía en el mundo real cuando pacientes con DMRE neovascular, que ya estaban siendo tratados con faricimab, eran cambiados a aflibercept 8 mg. Los investigadores se centraron en dos parámetros fundamentales para evaluar el éxito del tratamiento oftalmológico:
- Agudeza visual mejor corregida: La capacidad del paciente para distinguir detalles finos, medida en la cartilla de visión.
- Grosor retiniano central: Medido a través de la OCT macular, este indicador muestra si hay inflamación o acumulación de líquido (edema) en el centro de la mácula.
Hallazgos del Estudio: La Importancia de la Estabilidad
Los resultados del análisis mostraron que, tras realizar el cambio de faricimab a aflibercept 8 mg, no se observaron cambios estadísticamente significativos ni en el grosor retiniano central ni en la agudeza visual mejor corregida.
¿Qué significa esto clínicamente para los pacientes? En el contexto de una enfermedad degenerativa y crónica como la DMRE neovascular, la ausencia de cambios significativos tras un cambio de medicación suele interpretarse como un mantenimiento de la estabilidad. Es decir, el nuevo medicamento logró sostener los beneficios anatómicos y visuales que ya se habían alcanzado, sin mostrar un deterioro, aunque tampoco proporcionó una mejora drástica adicional en esta cohorte específica de pacientes.
Este hallazgo subraya que ambas terapias son altamente efectivas. El cambio de medicamento es una herramienta válida y segura en el arsenal del oftalmólogo, pero los pacientes deben comprender que el objetivo principal muchas veces es mantener la visión actual y evitar la progresión del daño, más que recuperar la visión perdida por cicatrización crónica.
Consideraciones Clínicas y Seguridad Sistémica
El uso de terapias anti-VEGF es un pilar no solo en la degeneración macular, sino también en otras patologías retinianas. Es natural que los pacientes se pregunten sobre los efectos de estos medicamentos en el resto del cuerpo. Afortunadamente, la evidencia respalda su uso seguro. Para una revisión detallada sobre este tema, es recomendable leer sobre la Seguridad sistémica de las terapias anti-VEGF en enfermedades de la retina: Un análisis comparativo.
Asimismo, la comparación entre estos fármacos de nueva generación se extiende a otras enfermedades. Por ejemplo, en pacientes con diabetes, la elección del medicamento inicial es crucial. Puede encontrar más información al respecto en el artículo sobre el Edema Macular Diabético: Comparación de Faricimab y Aflibercept en la Fase Inicial de Tratamiento.
El Manejo Integral de la Retina
En ocasiones, la persistencia de líquido en la mácula no se debe únicamente a la actividad de los vasos sanguíneos anormales, sino a factores mecánicos, como la tracción del gel vítreo sobre la retina. En estos casos, las inyecciones pueden no ser suficientes y se deben evaluar otras opciones, como se explica en el artículo sobre la Vitreólisis Neumática en la Tracción Vitreomacular: Eficacia y Riesgos.
Además, el manejo de enfermedades maculares se vuelve particularmente delicado cuando el paciente requiere otras cirugías oculares. Un paciente con daño macular que necesita cirugía de catarata requiere una planificación meticulosa. Existen Estrategias perioperatorias para el control del edema macular diabético en la cirugía de catarata que ayudan a prevenir complicaciones. El Control del edema macular diabético en la cirugía de catarata: Estrategias y resultados es un excelente ejemplo de cómo la oftalmología moderna integra diferentes tratamientos para proteger la visión.
La Importancia de la Valoración Especializada
La interpretación de estudios como la OCT macular y la decisión de iniciar, mantener o cambiar un tratamiento intravítreo requiere de un análisis médico profundo y personalizado. No todos los pacientes responden igual a los mismos medicamentos, y lo que funciona para una persona puede no ser la mejor opción para otra. La correlación entre los hallazgos clínicos y las imágenes de alta resolución es el estándar de cuidado en la oftalmología actual.
En la práctica profesional del Dr. José Francisco Valdez López, ubicada en Lomas de Chapultepec, Ciudad de México, se prioriza el diagnóstico preciso y el tratamiento basado en evidencia científica. Con amplia experiencia en Retina, Vítreo y Trauma Oftálmico, cada caso se evalúa de manera individual para determinar la estrategia terapéutica más segura y efectiva.
Si tienes dudas sobre tu diagnóstico, has notado cambios en tu visión central, o requieres una segunda opinión sobre tus estudios oftalmológicos, una valoración especializada en retina permite integrar los hallazgos y determinar los siguientes pasos para el cuidado de tu salud visual.
Fuente científica
A retrospective analysis of treatment switch from faricimab to aflibercept 8 mg in nAMD. 2026.
Consultar artículo original: PubMed